martes, 20 de enero de 2009

28 de Diciembre de 1939, Raatteentie


El aliento de mil ventiscas cae sobre nosotros. En este infinito campo blanco, los truenos rugen con voz metálica y los relámpagos cruzan el cielo, precipitándose como cometas contra la tierra, hendiéndola profundamente.
Sin embargo, aún en estos terribles días, en este estéril baldío, crecen amapolas de intenso carmesí. Sus pétalos caídos se esparcen junto a troncos de árboles muertos, salpicando su corteza, fluyendo a través de la nieve, empañando el rojo de las estrellas que yacen inertes.
Avanzamos junto a sombríos gigantes que se mueven lentamente, haciendo tintinear una piel blindada. Los chasquidos de las ramas al romperse acompañan el sonido de sus perezosos pasos, mientras más y más lenguas escarlatas se mezclan con la suciedad y el dolor. Sus bocas sin dientes se mueven de un lado a otro, buscando algo que devorar, rugiendo hasta dejarnos sordos cuando lo encuentran.
Quiero regresar a mi hogar. Cambiar el rojo que empapa la nieve por el gris de las piedras de la Plaza Roja, pero aquí está nuestro enemigo, y no volveré hasta que sea vencido, seguiré luchando hasta que mi cuerpo se una al de mis camaradas en los hielos de Finlandia.

4 comentarios:

  1. la puta. Habia leido algunas cosas tuyas pero ninguna tan poetica.

    Por que supongo que eres Toro. Te agrego a mi RSS.

    PD: Si, yo tambien quiero ver esa peli! XDD

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  2. Pues si, el mismo que viste y calza ^^.

    PD de tu PD: Cuando salga, quedada para ir al cine xD.

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  3. Te dije que lo haría, y lo haré:



    LOL

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